jueves, 4 de octubre de 2012

Tomates de hoja vuelta en la Huerta de Alfredo





Hacía tiempo que nos  hablaba de la huerta, de los devaneos y trajines que a su hermano y a él les suponía satisfacer los requerimientos de la misma,...y como su traslado laboral a la urbe se lo ponía todavía más difícil... Pero lo cierto es que se le ilumina la cara cuando nos cuenta como mima  cada año el vivero de esos tomates que siempre se habían plantado en las huertas de Briones, los Tomates de hoja vuelta, para lo cual elige cada verano los dos mejores frutos de sus tomateras y los deja madurar para seleccionar sus semillas; preparan la tierra de la huerta para acoger  las plantas, todavía muy tiernas, seleccionadas entre aquellas que mejor han soportado los rigores del invierno; mantienen lleno de agua el discreto estanque que les permitirá mitigar la sed de los frutales, un pequeño numero de  cepas de capricho, algunas hortalizas,... y sus Tomates de hoja vuelta... 


          


Nos cuenta Alfredo con pasión,... pues su habitual serenidad se enciende cuando se tocan determinados temas y hablar de Briones es uno de ellos,... como años atrás el entorno del pueblo estaba rodeado de pequeños huertos donde lechugas, puerros y tomates eran los  productos más demandados y prueba de esta actividad, casi febril, son las numerosas casillas de huerta que todavía se ven en las proximidades, algunas en muy buen estado de conservación. Las viñas se laboraban entonces en terrenos más alejados  del Río Ebro.




No es un hortelano al uso, su vida no gira entorno a la huerta, ni mucho menos, pero le gusta el contacto con la tierra y a través de ella  acercar y disfrutar un poco más con la gente, no perderá ocasión para paladear un sabroso tomate acompañado de un bien elegido vino en su  bodega siempre abierta, un entrañable mirador sobre el meandro del Ebro. La conversación fluida, animosa, comprometida,... está asegurada.



Han comprobado, con buenos resultados, que a las tomateras de los Tomates de hoja vuelta  es mejor dejarles solo una guía, obteniendo con ello menos frutos, pero más grandes, de carne jugosa y con pocas pepitas, piel muy fina  y un punto de acidez agradable... ¿Qué más se les puede pedir? ¿Por qué se ha perdido, en la practica, esta excelente variedad de tomate?... Los mercados nos llevan donde les da gana,... y perdemos en el camino a tantas buenas personas,... tantas ideas creativas y llenas de posibilidades, tantas especies de animales y variedades de plantas que a buen seguro mañana echaremos en falta... 

 


El amigo Alfredo tiene la posibilidad de disfrutar amenudo de uno de los paisajes mas bellos y singulares de La Rioja, entendiendo como tal: no el espacio indicado por las divisiones legales y políticas, que tanto tienden a crear fronteras y a dividirnos, sino al territorio delimitado por la lógica geográfica y la naturaleza, que  posiblemente es menos rígido, más permeable y  propicio a la charla sosegada y fructífera, al brindis y al acuerdo,... que propicia el paseo amigable y el disfrute sensorial.

Este territorio nada tiene que envidar a la Toscana italiana, pero nosotros debemos creérnoslo y actuar en consecuencia: intervenir en él de forma sostenible, realzando y conservando sus muchos valores del pasado y generando otros para el futuro guiados por la creatividad,el buen gusto y la honestidad.

Iniciativas como la de Alfredo son tan necesarias en la actualidad, pues carecen por completo de  interés lucrativo y solo responden a un respeto convencido por los valores de la tierra, que solo podemos animarte a proseguir año tras año con tu vivero de Tomates de hoja vuelta.





sábado, 28 de julio de 2012

Fue la "Mañana de San Juan"

La "Noche de San Juan" fue cálida y bochornosa, me encontraba en Valsalada, una pequeña población de la Hoya de Huesca, próxima al embalse de la Sotonera, el desvelo que padecía, pues el calor era sofocante, me permitió escuchar en repetidas ocasiones el vuelo sibilante de la lechuza, el canto gatuno del mochuelo, oteando probablemente desde la tapia del patio, y el más profundo y lejano del búho chico amparado en el pinar cercano a la casa, repoblación llevada a cabo a la vez que la construcción de este pueblo de colonización, para protejerlo de los frecuentes cierzos pirenaicos. Y como no lograba conciliar el sueño,... ya veis que estaba entretenido difernciando el transito de los tenores, acompañados de los monocordes coros de grillos y saltamontes,  y los ratoniles chillidos de los audaces, aunque discretos, murciélagos... Cansado también de dar vueltas, buscando el inesistente rincón fresco de la cama o la postura más relajada,... decidí salir al encuentro de San Juan,... en su mañana.




Llegué a las orillas del Gállego. cuando el sol pincelaba doradas las puntas de las arboledas selváticas de sus riberas, la luz todavía escasa, no impedía contemplar desde el Puente de Marracos en la perdida carretera CV-613, las tentadoras aguas color turquesa de este río pirenaico que nace en los suaves relieves de la frontera francesa cerca del Portalet, y que sera con la aportación de sus principales deudores el Agualimpias que fluye malavarista y generoso desde las laderas del Balaitus o los Picos de Cristal,... y el Río Caldares que toma aguas en los Picos del Infierno y otros colosos montaraces, cuando adquiera su bravura y potencial hídrico .
Siempre que me detengo en este sugerente mirador sobre el Río Gállego, espero descubrir a la nutria zascandileando en sus limpias aguas,  amaestradas y embridadas ya en este tramo de río por numerosas presas y pantanos, entre ellas la cercana Presa de Ardisa, entorno donde acudiremos en otra ocasión pues merece la pena. Por descontado que tampoco esta mañana me encontré con ella, pero la belleza engatusadora y en cierto modo aventurera de sus riberas me invitaban a recorrer sus veredas y descubrir sus encantos.



La luz del amanecer acaba iluminando todo el espacio y saca del siempre vigilante sopor nocturno a los protagonistas de estas primeras horas del día, ellos pasan ahora de ser objetivos de caza a potenciales cazadores, y mientras regresan ya a la seguridad de sus guaridas la gineta, el zorro, la garduña, el tejón, el visón o la nutria,... todos ellos presentes en este ecosistema pues he podido  verlos o encontrado sus rastros, y mientras, me ponen en alerta el canto reclamo y la algarabía persecutoria de dos parejas de oropéndolas, resulta espectacular, los machos son flechazos de luz y color que surcan el fragor de los sotos ribereños, me deleito escuchando el trino aflautado de las currucas capirotadas o los ruiseñores, el metálico de los carriceros, el torcecuellos y algún rascón, el relincho del pito real, el repiqueteo en el viejo álamo del pico mayor,... y a lo lejos en las cebadas el  tamborileo de las codornices... 
Tan acompañado, y a la vez tan solo, en este apartado rincón del Río Gállego, hice honor a uno de los milenarios rituales de la Madrugada de San Juan: me bañé en las aguas vítreas, turquesas y llenas de vida de este río que invita a la fantasía.



La fresca caricia de las aguas y lo fácil que me resultaba nadar en el remanso del río me hizo alargar el  baño, agasajado permanentemente por la variable "orquestina del soto" a la que se había sumado, ahora raseando la superficie del agua y cerca de donde me encontraba, el silbido entrecortado y huidizo del martín pescador. La nutria no había querido acompañarme esta Mañana de San Juan, pero los estímulos sensoriales que me había regalado este paisaje tan poco transitado, solo algunos pescadores se aventuraban en sus orillas,  me hicieron sentirme muy bien. Era un privilegiado.  



Me despedía de este tramo del Río Gállego que, además de salvajes sotos, ofrecía también interesantes formaciones geológicas en las erosionadas paredes de arcillas y areniscas, así como en el cauce del río, realzando todavía más el valor paisajístico y ecológico de este territorio. A las diez de la mañana estaba de regreso en Valsalada, contándoles a todos los que no me habían querido acompañar en la madrugada, las inolvidables sensaciones que aquel olvidado rincón de la provincia de Zaragoza me había permitido disfrutar.



Creo que con los datos que ofrezco en el texto no os resultará difícil encontrar este precioso tramo del Río Gállego. No va a defraudaros.

Buscad el día y la hora, puede hacer mucho calor.

miércoles, 4 de julio de 2012

VERANO

 

El verano esconde sugerentes oasis

Cuando el calor se adueña de todos los espacios y el bochorno parece axfisiar, en las horas centrales del día, a toda criatura animal o vegetal que en ellos habitan. Algunos, entre los que me encuentro,  tendemos enseguida a sentirnos agobiados por las altas temperaturas,... cansados sin haber llevado a termino una actividad reseñable. Nos paralizamos.

Es por contra el momento del año en la que disponemos de más tiempo para llevar a termino actividades que nos permiten desarrollar ideas y proyectos, difíciles de plantear en otras épocas,  aunque puedan ser calificados de trasnochados o utópicos. Son los días de la  imaginación y la creatividad,... de la madrugada y el anochecer.




Busquemos pues las horas del amanecer en las planicies y mesetas, en los angostos barrancos o en las selváticas riberas de los grandes ríos, en las lomas amables o en las ariscas crestas de los altas cumbres. La aguada que respiran las plantas, estas mañanas de verano, acariciará nuestros sentidos y los pondrá alerta para poder disfrutar de la febril actividad de los seres que en ellos moran...  La frescura, será la guía que nos aconseje el momento de abandonar estos sugerentes oasis, de recogernos en ese rincón sosegado que todos tenemos en la cabeza, y saborear esa rica lectura, dejarte envolver por esa música que llevabas tiempo esperando escuchar, o relajarte nadando en la playa o la piscina. Hemos llegado a la siesta reparadora, la hora cero del verano.

Pero después de la vendita modorra de la tarde, el ocaso del día... y la noche nos van a permitir entregarnos a un sinfín de nuevas y sugerentes sensaciones, adentrarnos en paisajes adornados con la sorpresa y el misterio.

Espero motivaros en estas paginas, para que os encontréis con estas balsas de serenidad que también durante el verano intentaré mostraros en el blog.

lunes, 16 de abril de 2012

Rincones para perderse: la ultima de almendros... Por este año

 

El Valle escondido de los Almendros


Siempre bajo la mirada de Moncayo, aunque se oculte tras las nubes o parezca lejano, mohíno, indiferente detrás de la neblina invernal o la calima veraniega. Siempre al abrigo del cierzo, al sur de la Sierra de Yerga. Y siempre delicioso, equilibrado, estoico, preparado para ofrecerte un tiempo en el que tu te vas a sentir acogido en el paisaje, formando parte de él, busca ese momento, en todas las épocas del año lo puedes encontrar. 
No dudes, sube a lo alto de Peña Redonda dispuesto a perder el tiempo, y te aseguro que nunca burlarás mejor a este tirano que  diario nos dirige y marca nuestra agenda.

Acércate a buscar información al "Bar Matías" pues allí siempre encontrarás algún gravaleño dispuesto a la conversación. Pregúntales por este recóndito rincón riojabajeño con miles de almendros, seguro que te darán razón del paraje... Y seguro también que algún mayor, atento a la charla, te preguntara: ¿cagüen tus "ca",...pues que se te ha perdido por allí...? Habla con él, escúchale y aprenderás las historias olvidadas de este austero y olvidado territorio.












La primavera cautiva los sentidos, miles de almendros en flor te reciben con su traje festivo y comprenderás lo que es una obra de arte, la simbiosis entre la naturaleza ocupando su espacio y el trabajo del hombre por hacer productivo una parte del territorio, nos regalan paisajes como este, disfrútalo.



Subiendo a Peña Redonda encontramos varias corralizas abandonadas, los rebaños de ovejas y cabras eran frecuentes en otras épocas, hoy solo quedan las ruinas de estas construciones adaptadas al terreno y muy pocos rebaños.



En las madrugada del verano, cuando llegues a lo alto de Peña Redonda y antes de que te alcance el tórrido calor del día, cuando los esquivos habitantes de este paisaje se muestran más activos y visibles, el corzo, el tejón o el águila real, entre otros del amplio listado de especies que lo habitan,  seguirás pensando que estas contemplando una maravillosa obra de arte, que tú formas parte de ella y además no tendrás que pagar por  disfrutarlo. 





miércoles, 4 de abril de 2012

RADIO PAISAJES.blog: Una Ruta de almendras y miel

 

Recorriendo la campiña arnedana en dirección a Peña Isasa

 

 

 


Os propongo un recorrido en el que todos vuestros sentidos van a tener sensaciones muy sugerentes y poco habituales: pasear en un paisaje que uele a miel, sentir la caricia sensual de los pétalos del almendro estimulados por los aires de los últimos días invernales, escuchar ya el canto de las primeras abubillas o de la nerviosa tarabilla común, disfrutar de panorámicas donde la riqueza cromática del irregular ajedrezado de los cultivos entra en competencia con las texturas provocadoras de los cortados rocosos de valle del Cidacos y acabar paladeando un sabroso fardelejo en una de las animadas cafeterías arnedanas...




Fotografías asociadas a la emisión:


Tierras de Arnedo subiendo a Peña Isasa

Flores de almendro de la variedad largueta

Flores de almendro de la variedad redondilla

Campiña de Arnedo, al fondo Peñalmonte

Casilla en el termino de "Valdemanzanos"

Don Miguel Gil de Muro cuidando su viña, plantada hacia el año 1930

El término de "Planamira"

Colmenar en un barranco del "Cogotizo"

Volvemos hacia la población de Arnedo

Plano de la campiña arnedana mirando a Peña Isasa


No hagas pereza, solo o en compañía, este paisaje del Valle del Cidacos resulta acogedor, déjate envolver por sus encantos, y que tu paso por él sea responsable, creativo y crítico,... aporta tus ideas para que siga teniendo futuro.